Con el objetivo de poner de manifiesto que no hay nada de natural en el avance de la desregulación que acompaña el advenimiento de las inteligencias artificiales, el Centro de Estudios de la Gobernanza de La Plata desarrolló el Manifiesto por una IA Soberana.
Tras la aparente objetividad de la innovación tecnológica y la ausencia de responsabilidades con la que se establecen los criterios con los que funcionan los algoritmos, se esconden prejuicios, discriminaciones, violaciones de derechos individuales y colectivos, la potencial colonización cultural, así como la utilización de datos que hacen a la intimidad de las personas con fines comerciales, e incluso políticos. Sin dejar de destacar el enorme impacto ambiental que el crecimiento exponencial de estas tecnologías produce dadas sus condiciones materiales. Para que la IA pueda operar es necesario que la información que conecta sea almacenada en servidores que requieren cantidades ingentes de agua para no sobrecalentarse.
Un estudio necesario y situado
Este trabajo del Centro de Estudios de la Gobernanza de La Plata destaca por varios aspectos que lo hacen oportuno y necesario en la discusión pública. Por un lado, es un estudio sobre un fenómeno que participa cada vez más de nuestra cotidianeidad, que es el uso de las Inteligencias Artificiales (IA). Por otro, lo contextualiza, lo ubica en un mapa de poderes, dejando a un lado la ingenuidad con que se aborda la problemática en medios especializados y en la prensa en general. También dialoga con lo más dinámico de la política, los movimientos, y es por eso que nos invita a reflexionar sobre qué sucede con la tecnología cuando la interpelamos desde el feminismo, la perspectiva de derechos humanos o el ambientalismo considerado en su más amplia concepción.
El Manifiesto no es un documento aislado. Su fuerza reside en que traduce al lenguaje de la era digital las demandas centrales que los movimientos populares vienen planteando en las calles. El objetivo es “entender a la IA para que no se transforme en una herramienta que perpetúe la desigualdad, la falta de inclusión y la dominación”.
Feminismo y no discriminación
El feminismo argentino ha sido el primer movimiento que le hizo un paro al actual gobierno, por el desmantelamiento del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, y por el desfinanciamiento de las políticas de prevención de la violencia en un contexto de crecimiento de los femicidios. Recoge el guante y plantea el principio de no discriminación al decir que la IA “hereda, amplifica y automatiza” los prejuicios reproduciendo patrones de discriminaciones propios del patriarcado.

También plantea la no regresividad, blindando los derechos conquistados contra la ofensiva de achicamiento del Estado a través de decretos.
Por último, tanto el principio de supervisión humana, como el de derecho a la explicación, exigen que ninguna decisión algorítmica que afecte derechos, como pueden ser los de las mujeres, puedan ser delegados a una máquina sin supervisión humana.
Derechos humanos y memoria
Otro movimiento que ha enfrentado este Gobierno, desde diferentes lugares, ha sido el de derechos humanos. Coordinado desde los organismos, pero con una amplia participación popular, sobre todo en las fechas que son hitos de la democracia, como el 24 de marzo.
Ante un discurso oficial de apología de la dictadura, un escenario de cercenamiento de derechos y una crisis económica en puerta, de la mano de quienes 10 años antes habían propuesto las mismas recetas de endeudamiento externo y apertura de la economía, Caputo y Sturzenegger, la conflictividad social era la profecía autocumplida, y la represión de la protesta era previsible.
En estos escenarios los organismos siempre han tenido un papel fundamental en la defensa de los militantes y la denuncia de la violencia institucional. Respecto a los pueblos originarios y a su derecho a las tierras ancestrales, desde la aprobación de la ley de emergencia territorial indígena ya se están produciendo desalojos y detenciones arbitrarias.
Participación ciudadana y soberanía de datos
El Manifiesto afirma el respeto por la Participación ciudadana y la Gobernanza democrática, planteando que todos estos derechos ya existen, y que no se puede desconocerlos con la excusa de la innovación o la neutralidad, estableciendo que las comunidades deben tener derecho a decidir qué tecnologías quieren y cuáles no.
A su vez, respecto de la soberanía, y contra el extractivismo que plantea el gobierno de Milei, explicita la responsabilidad ambiental y plantea la huella ecológica real que debe ser regulada, recogiendo la tradición de las diferentes organizaciones defensoras del medio ambiente de nuestro país.
La soberanía de los datos también es un aspecto a tener en cuenta, ya que hace a la identidad individual y colectiva de nuestra gente, y no son un “recurso a ser explotado”. Es importante tener en cuenta que en la defensa de la identidad y la memoria, el principio de autodeterminación informativa es central.
Defiende el derecho a que los errores del pasado no persigan a las personas para siempre. Es fundamental a la hora de evitar la confección de listas negras que excluyan a los militantes de trabajos o políticas públicas.
Derechos laborales en la economía digital
En un contexto de desregulación del mundo del trabajo, los derechos laborales son tenidos en cuenta por el Manifiesto ofreciendo un marco para esta pelea en la economía digital. El actual esquema de empleabilidad en la IA es de una precariedad extrema, e invisibiliza al trabajador como es el caso de los empleados de aplicaciones de reparto o de transporte de pasajeros.
El movimiento exige un Estado presente, mientras que el Manifiesto va en el mismo sentido. Un Estado que regule las relaciones asimétricas laborales y que fabrique valor agregado a través de la ciencia y la tecnología puesta al servicio de los habitantes y no de las corporaciones. La autonomía científica y el código abierto como bien común van en ese sentido.
En medio de la discusión acerca de la existencia de sociedades automatizadas que habilitarían todo tipo de fraudes y estafas sin sujeto que responda por esos delitos, plantear el principio de supervisión humana se convierte en una trinchera para evitar el abuso sin que nadie se haga cargo.
Jóvenes y responsabilidad social
Este escrito, pensado para abrir la discusión desde las bases, tiene la potencia de discutir sobre las problemáticas actuales. No podemos hacernos los desentendidos cuando los jóvenes se vuelven adictos a las apuestas virtuales, o frente a situaciones de violencia generadas por acoso en redes sociales. No podemos seguir echándole la culpa a las infancias y a las juventudes porque las tecnologías están puestas al servicio de crear modelos hegemónicos de vida dejando a las mayorías fuera de esos esquemas, con la violencia que dicho modelo genera.
Nuestra legislación y los principios democráticos que encarnan son permanentemente desbordados por algoritmos sobre los que no podemos actuar. No existe un marco legal que nos permita limitar y anular los efectos lapidarios que tiene sobre la vida concreta de las personas y de las comunidades. Basta ver el crecimiento de los suicidios en jóvenes para dimensionar la problemática.
Conclusión
La tecnología es un campo de batalla, simbólico y real. “La inteligencia artificial será una herramienta de emancipación o no será” plantea el documento como eje de toda esa construcción. Resume las luchas de un tiempo histórico en el que se juega la soberanía política y territorial, así como la utilización de las riquezas de nuestro suelo para un proyecto basado en el humanismo y la integración, frente a una concentración brutal de las riquezas en pocas manos, la pérdida de derechos y la precarización del modo de vida de las grandes mayorías populares.
Los lazos sociales que alguna vez le dieron sentido a nuestras vidas se ven amenazados y el Manifiesto por una IA Soberana y Humanista puede constituirse en una propuesta aglutinadora que le dé sentido a la lucha y nos permita reconstruir la comunidad desde una ética que nos incluya a todos y todas.
Publicado en el semanario El Eslabón del 22/8/26
https://redaccionrosario.com/2026/08/24/el-grito-del-campo-popular-en-la-era-digital/




